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De origen italiano pero consagrado como peluquero en Londres, Ángelo Seminara tiene la humildad de los verdaderamente grandes. Ganador de múltiples premios y creador de experiencias artísticas que van más allá de la moda, en esta entrevista exclusiva para MODAlité cuenta sus orígenes pero también sus sueños y de las claves que para él tiene la maravillosa profesión de peluquero.

Revista MODAlité Colombia, Angelo Seminari

Ya a los once años comenzó a trabajar como aprendiz en una peluquería. Cinco años más tarde viajó a Roma y allí trabajó para Toni&Guy. Pero ya su mira estaba puesta en Londres. En la capital británica conoció a Trevor Sorbie quien lo apadrinó. Ya en 2010, Ángelo Seminara ya era reconocido como uno de los peluqueros más creativos e influyentes de Europa. Y de ahí, su carrera no se detuvo: premios, presentaciones, una lista infinita de celebridades a las que atiende y, fundamentalmente, la fuente de inspiración para miles y miles de peluqueros de todo el mundo. Eso sí, lo más importante de todo esto es que Ángelo jamás perdió su sencillez y hablar con él es, verdaderamente, experimentar una sensación de calma en medio de un mundo tan estridente como en el que vivimos.

“Me encantaría crear más productos y herramientas ecológicas para la industria profesional.”

-¿Cómo se forma el estilo de un peluquero?

-Creo que estilo y enfoque en castellano comienzan con la misma letra. Y este detalle sirve para decir que el estilo de un peluquero se forma a través del enfoque individual de cada estilista. Ese enfoque está alimentado por el ejercicio de su oficio y por su particular manera de percibir lo que le rodea. Porque es eso lo que genera la sensibilidad propia que nos hace crear algo único. Que no por ser único tiene que ser necesariamente bueno pero sí propio. Y eso vale.

En lo que hace a mi experiencia, me encanta dar siempre un paso más allá. Desafiarme con algo que creo que es imposible de hacer. Por eso voy siempre a lo nuevo, a lo que me produzca sorpresa.

Me encanta ese momento previo donde hay muchas ideas en la cabeza porque sé que la investigación previa y lo que yo sienta va a hacer una explosión en cadena y creará esa imagen que es mía pero que yo no la imaginaba un instante antes. Es el producto del trabajo, de la percepción y del enfoque, que es lo que da el estilo.

-¿Cómo crea una colección?

-Mis ideas provienen, por lo general, de la naturaleza y de la vida cotidiana, del día a día, de esa simpleza que no vemos por apurados pero que encierra una belleza inimaginable.
Es muy bello cuando sentís que burbujean muchas ideas a las que hay que dejar jugar hasta que plasman una visión original. Eso que estás buscando y que vos mismo lo sabés.

Las ideas se suelen parecer a los buenos vinos, de esos que algunas veces hay que dejarlos descansar un par de años antes de beberlos. Porque el hacer uso de una idea, por más que sea la mejor, antes de tiempo, suele conducir a una frustración.

GLOBALIZACIÓN Y PELUQUERÍA

-¿La globalización afecta a la identidad de la peluquería? Por ejemplo, hoy ¿qué similitudes y diferencias existen entre la peluquería italiana y la peluquería británica?

-El mundo se está convirtiendo en un lugar cada vez más pequeño y las diferencias entre países y continentes son cada vez más borrosas. Así que hoy la globalización, para bien o para mal, hace que todo sea muy similar en todas partes. Pero aún así, yo sigo viendo algunas diferencias, por ejemplo en lo que menciona, sobre la peluquería italiana y la británica.

-¿Qué sueños se llevó de Roma cuando partió a Londres?

-Aprender todo lo que pueda y adquirir experiencia, tanto como
me fuera posible para sobresalir a mí mismo de forma creativa. Empecé mi carrera como aprendiz en un salón de mi ciudad natal, Calabria, en Italia. Cinco años más tarde fui a Roma para trabajar con Toni & Guy. Impulsado por la ambición, pasión, y un hambre de ver y aprender más, experimentar y expresar mi creatividad, me fui a Londres para trabajar con Trevor Sorbie, donde me quedé 15 años.

LAS NUEVAS GENERACIONES

-¿Qué opina de las nuevas generaciones de peluqueros?

-Hay una nueva generación de peluqueros que es fantástica, con mentalidad abierta y sumamente creativa. Creo que la pelu-quería está tomando oxígeno nuevo a través de ellos y eso es muy bueno para la profesión.

-Hablando de los jóvenes ¿qué les dice a quienes se acercan a usted para contarles que quieren dedicarse a la peluquería?

-Esencialmente que para convertirse en peluquero debés tener una inmensa pasión por el cabello. Esto, que parece una redundancia no lo es porque en muchos casos los jóvenes ven en esta profesión un pasaporte a la fama o al dinero. Y si bien, algo de eso tiene, lo es para quien aprende, experimenta y juega duro para ser el mejor.

-¿Hay una sola peluquería o hay diferentes formas de ejercerla?

-La peluquería tiene una arista creativa que la hace un arte en sí mismo. También posee una fuerza visual vital para comple-mentar otras artes. Pero las diversas peluquerías, interactúan y se alimentan entre sí. En mi trabajo de salón, por ejemplo, incorporo mucho de ese vuelo creativo con que se trabaja en las producciones editoriales. Pero esa creación es también alimentada por los trabajos ligados al arte en sí, como fue la reciente exposición sobre Frida Kahlo.

LATINOAMÉRICA Y ARGENTINA

-¿Qué sabe usted acerca de la peluquería de América Latina, en especial, la argentina?

-En mis viajes y seminarios he descubierto en algunos países latinoamericanos una peluquería que rompe con el modelo europeo. Es el caso de muchos profesionales argentinos que han aportado su propia visión a las tendencias vigentes y lograron así un estilo muy personal. A tal punto, que siempre he aprendido mucho cada vez que viajo a estos países. Pero, sobre todas las cosas, he aprendido que ya la moda no se genera sólo en las calles de París, Roma, Londres o Nueva York sino también en otras ciudades como Buenos Aires o San Pablo.

-¿Qué tan importante es la fotografía en su trabajo?

-La fotografía es una parte fundamental de mi trabajo. Refleja la esencia de mi creatividad y me estimula en lo que es la productividad. Además, me es útil porque se transforma en algo así como la docu-historia de la obra de mi vida.

-¿Cuál fue el peor error de su vida como peluquero?

-Subestimar el hecho de que el pelo también tiene su propia autonomía, como si tuviera su propio cerebro. Porque no siempre se comporta de la manera en que uno piensa o lo imagina. Por eso, sobre todo en presentaciones en público, hay que estar abierto a cambios a medida que avanza el trabajo. Y, por supuesto, contar con la mayor cantidad de herramientas técnicas para salir airoso de cualquier situación problemática.

¿Qué sueño aún no ha logrado?

-Me encantaría crear más productos y herramientas ecológicas para la industria profesional. También me encantaría construir un equipo único, que haga todo por mi y así contar con un día o dos de descanso para poder disfrutar de más tiempo con mi hermosa esposa e hijos.

-¿Qué proporción de cabeza, de inspiración y de técnica se necesita para ser un buen peluquero?

-Una proporción igual de las tres partes. Pero lo más importante es que debe tener pasión y un amor incondicional por la peluquería. Porque el oficio de la peluquería es complejo y requiere mucho tiempo y sabemos que vamos a cometer muchos errores. Pero con la actitud correcta y la perseverancia, obtendremos hermosos resultados.